miércoles, 13 de noviembre de 2013

La GRACIA… ¿despreciada?





Si hay un termino que se ha vuelto muy común usar en nuestro léxico cristianos es: Gracia. 
He escuchado muchísimos significados para esta palabra pero todos se acercan a un mismo principio, “Recibir algo que no se merece”.
En 2ª de Samuel capítulo 9  versos 1- 13 encontramos la siguiente Historia:

Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?
Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo.
El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.
Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar.
Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar.
Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.
Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.
Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?
Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.
Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.
Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.
Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.
Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.
 
Lo que hizo el Rey David es uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar de lo que es la 

Gracia, Mefi-boset que su nombre no significa otra cosa que el que esparce vergüenza, aquel que   


se autollamo “perro muerto”, que había perdido todas sus posesiones por el simple hecho de ser 
parte de la familia de Saúl, que había quedado lisiado de ambos pies por culpa de su criada que lo 
dejo caer cuando era pequeño, que seguramente en su condición vivía en un muladar en un lugar 
deplorable y lleno de basura, seguramente con alguna enfermedad contraída por la contaminación 
que tal vez hasta vivía con perros y en una situación deplorable, que tal vez solo comía 
desperdicios, los restos de comida que otros echaban en su basura… 


Este hombre fue invitado por el Rey a sentarse a su mesa, seguramente le bañaron, le cortaron su 
pelo y su barba, le cortaron las uñas y le dieron de las mejores ropas que había en el palacio y acto 
seguido lo llevaron a uno de los salones quizás más elegantes del palacio, donde todo estaba 
ordenado, y adornado con colores purpura, esa mesa  estaba llena de los más ricos manjares, con 
las más exquisitos platillos y con el mejor vino seguramente, servido seguramente por un montón 
de siervos que estaban a su disposición, en la mejor vajilla de oro que existía en el reino, pero no 
era la mesa ni el salón ni la comida lo mejor que había ahí, sino la misma presencia del Rey.

 
¿Sabes?

El Señor ha hecho algo parecido por nosotros, siendo nosotros unos perros muertos, en nuestros delitos y pecados, el vino a salvarnos y por Su gracia nos ha invitado a sentarnos en lugares celestiales, el nos ha limpiado nos ha dado un corazón nuevo, nos ha bañado con Su Sangre para limpiarnos del pecado y nos ha invitado a Su mesa a disfrutar  de  los más ricos manjares celestiales de una vida en santidad y apartada del pecado, una vida llena de bendiciones y de victoria. 


Pero…


Hemos despreciado esa gracia, pudiendo estar sentado a la mesa del Rey de Reyes y disfrutar de los manjares y los más ricos platillos de bendiciones que El tiene para nosotros; en nuestra necedad hemos decidido que queremos seguir viviendo en el muladar del pecado y seguir comiendo del desperdicio que nos deja la vida mundana. Pudiendo disfrutar la presencia de ese Rey que nos amó y se entrego por nosotros y que nos ha dado la victoria sobre el pecado, hemos preferido seguir revolcándonos en el basurero de nuestro pecado.


Es cierto, cuando nosotros fuimos salvos aceptamos la gracia de Dios y esta tuvo efecto en nosotros. Esto es como si hubiéramos aceptado que se nos sacara de ese muladar y se nos bañara y se nos peinara y se nos dieran ropas nuevas, pero al llegar a la mesa Real, junto al Rey de Reyes, al ver aquellos manjares y aquel vino, y al ser el único requisito el mantenerse limpio (santo) para gozar de ellos, hemos salido corriendo de ese lugar a volver a revolcarnos en aquel muladar que es el mundo.


Solo nos queda preguntarnos, ¿He estado viviendo de tal manera, que he despreciado la Gracia de Dios?


Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
¡Gloria a Dios! Que en Cristo hay victoria sobre el pecado.

jueves, 19 de septiembre de 2013



Pero él no sabía…


Jueces 16:20 Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 



Hablemos un poco de Sansón, el hombre físicamente más fuerte de la Biblia, pero quizás uno de los más débiles de todos.


Si leemos la Historia de Sansón (Jueces 13-16) nos podemos dar cuenta de que Sansón no era cualquier hombre, era el juez que Dios había escogido para librar a su pueblo de la mano de los filisteos de una vez por todas. Sansón era nazareo es decir tenía un voto de consagración para Dios, alguien que había hecho voto de nazareo no debía cortar su cabello, ni beber producto de la vid, ni acercarse a un cuerpo muerto entre otras cosas (Números 6:1-21).


 A través de la historia nos encontramos con que sansón no solamente no respeto su voto si no que también rompió otras leyes que Dios había dado a su pueblo. Sansón se metió con una mujer pagana, y Jehová lo perdonó y le dio otra oportunidad, se enamoro de otra mujer pagana y Jehová lo perdonó y le dio otra oportunidad, rompió su voto y Jehová le dio otra oportunidad y lo perdonó, Sansón mintió a sus padres y Jehová lo perdono una vez mas y le dio otra nueva oportunidad.


Pero cierto día la mujer filistea de la que se había enamorado Sansón, lo traicionó y lo entrego en manos de su pueblo, y Sansón pensó “Esta vez saldré como las otras y me escaparé.” Si ya lo he hecho antes dijo Sansón, ya he mentido, he traicionado, he roto mi voto con Dios y no me pasa nada, esta vez todo estará bien como las otras veces.


La biblia dice que cuando Sansón decía esto no tenía ni idea de que Jehová ya se había apartado de él. Si terminas de leer el capítulo 16 de Jueces te darás cuenta que aun después de esto Sansón ya que le habían sacado los ojos se arrepintió y clamo a Jehová y lo escucho, pero ya era demasiado tarde para Sansón, Jehová ya se había cansado de él y la muerte de Sansón fue inevitable.


Muchos de nosotros cristianos vivimos vidas similares a las de Sansón. Hemos sido salvos, hemos sido perdonados, pero seguimos con pecado en nuestra vida, hay cosas en nuestra vida que no nos hemos decidido a dejar y que nos están destruyendo.

Ponte a pensar un breve momento que cosa no has cambiado a pesar de que has recibido una nueva oportunidad de parte de Dios, ¿alcohol?, ¿mentiras?, ¿inmoralidad?, ¿drogas?, ¿soberbia? Etc.

¿Has escuchado que la paga del pecado es muerte? (Romanos 6:10) No solo se paga por el pecado en el infierno, también se paga por el pecado con la muerte física, como le pasó a 
Sansón.


Nunca es tarde para arrepentirse, pero tú puedes estar pensando como Sansón, “Lo voy a hacer, al fin que ya lo he hecho antes y no me ha pasado nada”, “Son puros cuentos esos, aquí sigo”. Pero quizás no tienes ni la menor idea de que Dios ya dijo hasta aquí. No te arriesgues, ponte de rodillas y pide perdón a Dios con arrepentimiento de corazón y entrégale a él tu vida y ese pecado que te está destruyendo de una vez por todas.

domingo, 28 de julio de 2013


Cada vez más lejos de la tierra prometida.

Lectura:  Deuteronomio 34
Subió Moisés de los campos de Moab al monte Nebo, a la cumbre del Pisga, que está enfrente de Jericó; y le mostró Jehová toda la tierra de Galaad hasta Dan, todo Neftalí, y la tierra de Efraín y de Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar occidental; el Neguev, y la llanura, la vega de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Zoar. Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá. Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová. Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy. Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Y lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab treinta días; y así se cumplieron los días del lloro y del luto de Moisés. Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés. Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.

La Biblia habla maravillas de Moisés ese gran líder del pueblo de Israel que Jehová había escogido para llevar a su pueblo hasta la tierra prometida. Moisés era un excelente siervo, un gran líder, tenia increíbles cualidades, por consecuente en toda la biblia encontramos a los escritores haciendo referencia a Moisés, incluso lo encontramos en el capítulo 11 del libro de Hebreos, el cual se ha denominado el salón de la fama de los héroes de la fe.

Desde el momento en que Jehová escogió a Moisés, Jehová ya había determinado que el plan para su vida era que llevara al pueblo hasta la tierra prometida. Sin embargo la voluntad de Dios para Moisés no se cumplió, en este pasaje encontramos como Moisés no entro con el pueblo a la tierra prometida aunque bien le fue permitido verla desde el monte, pero este no era el plan que Dios tenía en un principio, todo porque Moisés no escucho o mejor dicho desobedeció a Jehová en Horeb cuando le dijo que hablara a la peña para que saliera agua y Moisés no haciendo caso a la voz de Jehová la golpeo.

Para cada uno de los  hijos de Dios, El ha trazado un plan perfecto, para cada uno de nosotros el tiene una tierra prometida a la cual en su perfecta voluntad él ha determinado que entremos.
Moisés peco contra Dios y esto impidió que el entrara a la tierra prometida, y si como Dios re trazara el plan para su vida ahora Moisés solo llevaría al pueblo a unos cuantos pasos de la tierra prometida y en lugar de entrar en ella solamente, le fue permitido verla.
Cada vez que nuestra vida se ve afectada por nuestro pecado, es como si Dios tuviera que re trazar un nuevo plan para nuestras vidas, debido a que el pecado siempre tiene repercusiones y consecuencias en nuestra vida.

No importa quién seas, que cosas has o creas que has hecho por Dios, el pecado siempre repercutirá en el cumplimiento de la voluntad de Dios para nuestra vida.
Me imagino a Moisés en esa relación cercana que tenia con Dios, rogándole la oportunidad de entrar a la tierra prometida, diciendo pero mira Señor, yo te obedecí y saque al pueblo, mira yo fui a hablar con faraón, mira los soporte en el desierto tantos años por favor Señor perdóname dame otra oportunidad por favor Señor, pero ya era demasiado tarde el plan de Dios para Moisés ya no incluía a Moisés entrando en la tierra prometida.

A pesar de que Moisés habia vivido una vida practicamente perfecta un simple error evito que el entrara en la tierra prometida.
Dios ha preparado grandes cosas para cada uno de sus hijos pero cada vez que pecamos, ese plan toma un nuevo rumbo y cada vez nos quedamos mas lejos de el plan inicial de Dios, cada vez estamos más lejos… hasta incluso algunas veces Dios determina que es mejor que nuestra vida termine.

Es necesario vivir una vida apartada de pecado, una vida en santidad para cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas.
El segundo plan de Dios para mi vida jamás será igual de perfecto como el primero así como el tercero jamás será como el segundo.


¿Cuántas veces Dios ha re trazado ese plan para tu vida

Porque no determinas vivir de tal manera que alcances el plan inicial que Dios tiene para ti o si no determina que no tendrá que volver a cambiar el plan que ahora tiene para ti.
 

sábado, 2 de marzo de 2013

¿Pedro o Espectador?

MATEO


14:22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
14:23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
14:24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
14:25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
14:26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
14:33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.
14:34 Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.

La palabra "discípulo" significa seguidor, es alguien que toma partido en la enseñanza del maestro, o que tiene una conviccion firme sobre seguir a su maestro. Es un imitador de su maestro.

En este pasaje de la escritura  tan conocido, he escuchado muchas cosas acerca de Pedro, tales como: Pedro era un incredulo, ay a Pedro le falto fe, ¿Como pudo dudar?, etcetera...

Y es cierto el mismo Señor Jesús se lo dijo en el versículo 31, pero quiero que al leer este pasaje pongas tus ojos no en los que estaban caminando sobre el mar, es decir no sobre Pedro y sobre Jesús, sino voltea y piensa en los que se quedaron en la barca.

Tal vez, los discípulos en la barca pensaban igual que nosotros, tal vez le decían a Pedro, ¡Ay Pedro, que incredulo eres! ¡Pedro ¿Cómo pudiste dudar del Señor?!. Yo me pongo a pensar, los 12 discípulos vieron a Jesús caminando sobre el agua, los 12 escucharon su voz diciendo: "yo soy, no temáis", Pero solo uno le dijo: "Señor, manda que yo vaya a ti sobre las aguas", Pedro bajó de la barca y comenzo a hacer lo imposible, caminó sobre las aguas. En ese momento los otros 11 pudieron ver el poder de Dios, ellos pudierón haber dicho ¡Señor! ¡Señor! nosotros también queremos bajar, nosotros también queremos caminar contigo sobre el mar.
 
 La diferencia entre Pedro y el resto, es que Pedro no se conformaba con ver la mano de Dios obrando, Pedro no se conformaba con ver los milagros, no se conformaba con ver a Jesús curando, no se conformaba con simplemente observar, Pedro queria tener parte en lo que Jesús estaba haciendo Pedro, queria participar, Pedro estaba siempre ahi al pie del cañon.

Aquellos 11 hombres que se quedaron en la barca, pudieron ver a Jesús haciendo un milagro mas, aquellos 11 hombres podian contar lo que vieron pero no podian contar que lo habian vivido.

Es verdad, cuando Pedro observo a su alrededor, quito su mirada de Jesús y tuvo miedo y comenzo a hundirse, pero Pedro jamás se hubiera comenzado a hundir, si no hubiera estado caminando sobre el mar.
Es bien facil distinguir a un espectador, es tan sencillo como voltear a ver a los que critican a aquel que cae, por que no sabe lo que significa estar ahí y tener que luchar y batallar y por eso se le hace tan fácil hablar de otros.
 
Tu tienes talentos, habilidades, dones que Dios te ha dado y tienes para usarlos en la obra de Dios, no te conformes con simplemente observar lo que Dios esta haciendo a traves de otros, no te acomodes en la banca de la iglesia y solo veas como otros reciben bendición por su servicio a Dios, no te conviertas en un simple ESPECTADOR del poder de Dios, no te conviertas en un ESPECTADOR de lo que Dios esta haciendo en otros.

A Pedro se le reconoce como alguien impulsivo, a veces hasta temperamental, pero creo sinceramente que ese pescador transformó su vida al decidir no ser un simple espectador  y convertirse en un verdadero Discípulo un verdadero seguidor.

La decision es tuya, ¿Quieres ser un Pedro o un Espectador?  
 

lunes, 25 de febrero de 2013

El Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob y.... mi Dios?

Lectura:

Deuteronomio
11:1 Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.
11:2 Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido,
11:3 y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra;
11:4 y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy;
11:5 y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar;
11:6 y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel.
11:7 Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. 

Leyendo la Biblia, especialmente el Antiguo me he encontrado frases que me llaman la atención y me doy cuenta que era muy común entre los Israelitas hacer referencia a Jehová como; el Dios de mis padres, El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; eso me pone a pensar un poquito...

¿porque el Dios de mis padres y no mi Dios?


 En este pasaje de Deuteronomio está hablando Dios con el pueblo de Israel y si notas en el versículo 2, dice algo muy interesante, Jehová le estaba diciendo al pueblo, que no hablaba con sus hijos porque ellos no habían visto a Dios obrando, ellos no le conocían de manera personal, ellos no habían sido testigos ni de su bondad y sus maravillas pero tampoco de su castigo y de su ira.

Y creo que hoy en día habemos muchos cristianos como esos "hijos" del pueblo de Israel que no han sabido ni visto nada de parte de Dios. Cuantos de nosotros, tenemos quizás años asistiendo a una Iglesia o ya tenemos tiempo de conocer a Dios, pero en realidad jamas, hemos experimentado a Dios.

Puedo decir que en lo personal durante muchos años conocí a Dios, como el Dios de mi madre, durante muchos años pude ver como Dios contestaba las oraciones de mi mamá, pude ver como la bendición de Dios estaba sobre la vida de mi mamá, especialmente durante los tiempos difíciles, en tiempos de grande necesidad, Dios siempre estaba ahí para mi mamá, y aunque te puedo asegurar que yo era salvo, no te puedo decir que Dios era real en mi vida.

Tal vez tu en este momento estas en esa misma situación en la que estaba yo, conoces al Dios de tus padres, conoces al Dios de tu pastor, conoces probablemente al Dios de un amigo, tal vez al Dios de tu pareja, pero sabes nunca es tarde para que también pueda ser tu Dios.

Me encanta pensar que, como dice: Malaquías 3:6a "Porque yo Jehová no cambio", en el hecho de que mi Dios es el mismo que abrió el mar Rojo, mi Dios es el mismo que detuvo el sol, es el mismo Dios que hizo caer fuego del cielo, que cerro la boca de leones, que salvo a unos jóvenes en un horno de fuego...

Mi Dios no ha cambiado el sigue teniendo el mismo poder, el tiene su brazo extendido para ayudarme, el quiere ser mi Dios, el quiere que podamos decir como dice el versículo 7 de nuestro texto, que nuestros ojos han visto las grandes obras que Jehová ha hecho.

Si aun nuestros problemas nos agobian, si aun tenemos temores, si aun nuestras aflicciones nos detienen, si no sabemos como salir de la dificultad, si la necesidad me parece demasiado grande...

NO OLVIDES QUE... el Dios de Abraham, Dios de Moisés, Dios de Josúe, Dios de David, Dios de Daniel, Dios de Elías... SI ese mismo Dios quiere ser tu Dios...