sábado, 2 de marzo de 2013

¿Pedro o Espectador?

MATEO


14:22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
14:23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
14:24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
14:25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
14:26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
14:33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.
14:34 Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.

La palabra "discípulo" significa seguidor, es alguien que toma partido en la enseñanza del maestro, o que tiene una conviccion firme sobre seguir a su maestro. Es un imitador de su maestro.

En este pasaje de la escritura  tan conocido, he escuchado muchas cosas acerca de Pedro, tales como: Pedro era un incredulo, ay a Pedro le falto fe, ¿Como pudo dudar?, etcetera...

Y es cierto el mismo Señor Jesús se lo dijo en el versículo 31, pero quiero que al leer este pasaje pongas tus ojos no en los que estaban caminando sobre el mar, es decir no sobre Pedro y sobre Jesús, sino voltea y piensa en los que se quedaron en la barca.

Tal vez, los discípulos en la barca pensaban igual que nosotros, tal vez le decían a Pedro, ¡Ay Pedro, que incredulo eres! ¡Pedro ¿Cómo pudiste dudar del Señor?!. Yo me pongo a pensar, los 12 discípulos vieron a Jesús caminando sobre el agua, los 12 escucharon su voz diciendo: "yo soy, no temáis", Pero solo uno le dijo: "Señor, manda que yo vaya a ti sobre las aguas", Pedro bajó de la barca y comenzo a hacer lo imposible, caminó sobre las aguas. En ese momento los otros 11 pudieron ver el poder de Dios, ellos pudierón haber dicho ¡Señor! ¡Señor! nosotros también queremos bajar, nosotros también queremos caminar contigo sobre el mar.
 
 La diferencia entre Pedro y el resto, es que Pedro no se conformaba con ver la mano de Dios obrando, Pedro no se conformaba con ver los milagros, no se conformaba con ver a Jesús curando, no se conformaba con simplemente observar, Pedro queria tener parte en lo que Jesús estaba haciendo Pedro, queria participar, Pedro estaba siempre ahi al pie del cañon.

Aquellos 11 hombres que se quedaron en la barca, pudieron ver a Jesús haciendo un milagro mas, aquellos 11 hombres podian contar lo que vieron pero no podian contar que lo habian vivido.

Es verdad, cuando Pedro observo a su alrededor, quito su mirada de Jesús y tuvo miedo y comenzo a hundirse, pero Pedro jamás se hubiera comenzado a hundir, si no hubiera estado caminando sobre el mar.
Es bien facil distinguir a un espectador, es tan sencillo como voltear a ver a los que critican a aquel que cae, por que no sabe lo que significa estar ahí y tener que luchar y batallar y por eso se le hace tan fácil hablar de otros.
 
Tu tienes talentos, habilidades, dones que Dios te ha dado y tienes para usarlos en la obra de Dios, no te conformes con simplemente observar lo que Dios esta haciendo a traves de otros, no te acomodes en la banca de la iglesia y solo veas como otros reciben bendición por su servicio a Dios, no te conviertas en un simple ESPECTADOR del poder de Dios, no te conviertas en un ESPECTADOR de lo que Dios esta haciendo en otros.

A Pedro se le reconoce como alguien impulsivo, a veces hasta temperamental, pero creo sinceramente que ese pescador transformó su vida al decidir no ser un simple espectador  y convertirse en un verdadero Discípulo un verdadero seguidor.

La decision es tuya, ¿Quieres ser un Pedro o un Espectador?  
 

lunes, 25 de febrero de 2013

El Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob y.... mi Dios?

Lectura:

Deuteronomio
11:1 Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.
11:2 Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido,
11:3 y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra;
11:4 y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy;
11:5 y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar;
11:6 y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel.
11:7 Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. 

Leyendo la Biblia, especialmente el Antiguo me he encontrado frases que me llaman la atención y me doy cuenta que era muy común entre los Israelitas hacer referencia a Jehová como; el Dios de mis padres, El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; eso me pone a pensar un poquito...

¿porque el Dios de mis padres y no mi Dios?


 En este pasaje de Deuteronomio está hablando Dios con el pueblo de Israel y si notas en el versículo 2, dice algo muy interesante, Jehová le estaba diciendo al pueblo, que no hablaba con sus hijos porque ellos no habían visto a Dios obrando, ellos no le conocían de manera personal, ellos no habían sido testigos ni de su bondad y sus maravillas pero tampoco de su castigo y de su ira.

Y creo que hoy en día habemos muchos cristianos como esos "hijos" del pueblo de Israel que no han sabido ni visto nada de parte de Dios. Cuantos de nosotros, tenemos quizás años asistiendo a una Iglesia o ya tenemos tiempo de conocer a Dios, pero en realidad jamas, hemos experimentado a Dios.

Puedo decir que en lo personal durante muchos años conocí a Dios, como el Dios de mi madre, durante muchos años pude ver como Dios contestaba las oraciones de mi mamá, pude ver como la bendición de Dios estaba sobre la vida de mi mamá, especialmente durante los tiempos difíciles, en tiempos de grande necesidad, Dios siempre estaba ahí para mi mamá, y aunque te puedo asegurar que yo era salvo, no te puedo decir que Dios era real en mi vida.

Tal vez tu en este momento estas en esa misma situación en la que estaba yo, conoces al Dios de tus padres, conoces al Dios de tu pastor, conoces probablemente al Dios de un amigo, tal vez al Dios de tu pareja, pero sabes nunca es tarde para que también pueda ser tu Dios.

Me encanta pensar que, como dice: Malaquías 3:6a "Porque yo Jehová no cambio", en el hecho de que mi Dios es el mismo que abrió el mar Rojo, mi Dios es el mismo que detuvo el sol, es el mismo Dios que hizo caer fuego del cielo, que cerro la boca de leones, que salvo a unos jóvenes en un horno de fuego...

Mi Dios no ha cambiado el sigue teniendo el mismo poder, el tiene su brazo extendido para ayudarme, el quiere ser mi Dios, el quiere que podamos decir como dice el versículo 7 de nuestro texto, que nuestros ojos han visto las grandes obras que Jehová ha hecho.

Si aun nuestros problemas nos agobian, si aun tenemos temores, si aun nuestras aflicciones nos detienen, si no sabemos como salir de la dificultad, si la necesidad me parece demasiado grande...

NO OLVIDES QUE... el Dios de Abraham, Dios de Moisés, Dios de Josúe, Dios de David, Dios de Daniel, Dios de Elías... SI ese mismo Dios quiere ser tu Dios... 

miércoles, 20 de febrero de 2013

Una persona ilustre delante de Dios




1ª de Crónicas 4:9-10 


“Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.



Encontramos en el capítulo 4 de 1ª de Crónicas un personaje muy peculiar, en medio de casi 8 capítulos de genealogías, el escritor (inspirado por Dios) se toma el tiempo para hablar acerca de Jabes y se menciona  que “FUE MAS ILUSTRE QUE SUS HERMANOS”, pensando en esta declaración viene a mi mente la pregunta ¿que podría tener este hombre que haya logrado  por decirlo de alguna forma “impresionar”  a Dios?


Creo y lo digo seguro de esto, que Dios no se impresiona con alguien que tiene mucho dinero, Dios no se impresiona con fama, Dios no se impresiona con talento, elocuencia, belleza o preparación académica.

Si bien es cierto que no se nos menciona más de este personaje podemos conocer a través de solo estos dos versículos que hizo a Jabes una persona ilustre.


¿Cómo puedo ser ilustre delante de Dios?



I.                  “E invoco Jabes al Dios de Israel”



Sin temor a equivocarnos podemos asegurar que el tenia una vida de oración porque lo que se nos menciona de él en este pasaje es su oración.  Cuando alguien quiere hacer algo grande por Dios, cuando alguien busca que su vida pueda impactar al mundo con su testimonio, sin lugar a dudas lo primero que debe ser es “Un hombre de oración” grandes hombres de la historia nos demostraron el poder que la oración podía tener sobre la vida de un hombre, ejemplos nos sobrarían, pero Daniel oraba 3 veces al día y Dios lo libro del foso de los leones, Elías oró y fuego cayó del cielo, Josué oró y detuvo el sol, Jesús dijo: “y todo lo que pidiereis al padre en mi nombre Él lo hará”. Buscas ser un alguien ilustre conviértete en un hombre o una mujer de oración.



II.               ¡Oh, si me dieras bendición,…, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe!

Vemos en esta parte del pasaje que Jabes comprendía que sin Dios estaba perdido, Jabes anhelaba la bendición de Dios en su vida, Jabes anhelaba la protección de Dios, deseaba estar cerca de Dios y poder ver su mano obrando en su vida, Jabes estaba poniendo en las manos de Dios su vida, estaba poniendo su confianza en Dios. Una persona que desea tener una comunión intima y personal con Dios y que anhela ser bendecido, cuidado, protegido y que el deseo de su corazón es que la mano de Dios pueda palparse en su vida, es sin duda alguien que podrá sobresalir de el resto, nunca alguien que es bendecido por Dios, alguien que es cuidado y prosperado por Dios, ese alguien nunca será igual a los demás.



III.           y ensancharas mi territorio



Seguramente Jabes era un siervo de Dios, era alguien que en su tiempo y en el lugar donde estaba, había sido un impacto para otros, no solo Dios decía que era más ilustre que el resto de sus hermanos, pero incluso la gente de alrededor de Jabes su familia, sus amigos, la gente del pueblo podía ver en Jabes algo que lo hacía ser más ilustre que sus hermanos.



A pesar de esto, Jabes quería mas, si él quería poder hacer algo mas por Dios, el no se sentía satisfecho, él quería poder impactar a más gente con su vida, él quería que mas creyeran en Dios a través de él. Jabes le pedía a Dios que le diera más por hacer.



Cuantas veces nos erguimos el cuello porque somos maestros de escuela dominical, o porque cantamos en el coro, o porque ganamos almas los sábados en la mañana, pero alguien que tiene las ganas de ser reconocido por Dios, es alguien que constantemente busca hacer más por Dios, y no me malentiendas lo que Dios ya te ha dado, ese ministerio del que estas a cargo no debes de descuidarlo debes de ser el mejor siempre, pero si de verdad anhelásemos hacer mucho mas por Dios de lo que estamos haciendo y anhelásemos ser usados por Él y anhelásemos que él nos escoja y le rogamos que él nos tome en cuenta y que nos de mas para hacer, si de verdad nunca estuviéramos satisfechos con lo que hacemos y quisiéramos dar más para la obra de Dios, sin lugar a duda el nos reconocería eso dice 1ª de Samuel 2:30 que “El honra a los que le honran”



En conclusión aquel que tiene una vida de oración, aquel que anhela ver a Dios obrando en su vida, aquel que siempre desea hacer más por la obra de Dios nunca quedara sin reconocimiento de los hombres o de Dios.


Cuantos soñamos en tener mención honorifica , o sobresalir  en un trabajo, o ser reconocidos, tener fama, lograr un buen puesto, quizás ganar mucho dinero, pero nada de esto podría compararse con el hecho de que Dios dijera de ti que “ERES UN HOMBRE ILUSTRE”, elige ser reconocido por el hombre o ser reconocido por Dios! Elige ser reconocido en la vida pasajera, o en la vida eterna!

sábado, 9 de febrero de 2013

¿Tu Rostro resplandece hoy?


Éxodo 34:27-35
Éxodo 34:29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.

Nos encontramos en un pasaje del pentateuco que me impacta de una manera especial, Moisés un gran siervo de Dios, es probablemente una de los pocos hombre que ha podido estar en la presencia de Dios, ver su espalda y aun vivió para contarlo.

Me llama la atención la clase de relación que tenía Moisés con Dios, vemos como Moisés podía hablar con Dios y obtener respuestas y como aun Dios tomaba en cuenta lo que tenía que decir, sucedia algo interesante, vemos que el pueblo de Israel se iba tras dioses ajenos o se quejaban y Dios le decía a Moisés: ¿sabes que Moisés? Ya me canse de mi pueblo me voy a deshacer de este pueblo y hare de ti una nación nueva y Moisés le respondía: no Jehová acaso ¿para esto los sacaste de Egipto? Y dice la Biblia que Dios se ARREPENTIA de destruir a su pueblo y en otras ocasiones era Moisés el que decía ya Señor destrúyelos y era Dios el que lo tranquilizaba, sin lugar a dudas podemos ver que entre Dios y Moisés había una increíble relación.

“Cristianismo no es una religión, es una forma de vida”, una frase muy conocida por muchos pero vivida por pocos, hemos confundido el verdadero significado de la vida cristiana, ser cristiano es mucho más que ir a la iglesia los domingos, ser cristiano es mucho más que decirle a los demás “soy cristiano”, ser cristiano es mucho mas que no tomar y no fumar, ser cristiano es mucho más que hacer buenas obras, SER CRISTIANO … significa tener una relación intima y personal con Dios.

Moisés era tan cercano a Dios en su relación, que su rostro aun podía reflejarlo, hoy en día la única forma de tener esa relación es a través de la Biblia y de orar, que tan diferente seria nuestra vida si cada día lo comenzáramos buscando a Dios, dijo el salmista “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.” (Salmos 5:3).

Ojala que nuestro deseo fuera el tener ese resplandor esa luz, que solamente se encuentra en un andar diario con Dios.

Dice la Biblia q cuando Moisés regresaba de estar en la presencia de Dios su rostro resplandecía, aun tenía que tapar su rostro con un velo. ¿Tu rostro resplandece hoy?

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Quién cae? Y ¿Quién se levanta?



2da. de Samuel
Capítulo 11: 1-17

Encontramos en este pasaje de las Escrituras, un episodio de la vida del Rey David algo impactante, el dulce cantor de Israel, el mismo que venció al Goliat con una piedra y una honda, aquel varón temeroso de Dios, ese hombre del que leemos “y Jehová estaba con David”, el mismo hombre del que dicen las escrituras que tenía “un corazón conforme al corazón de Dios”, si ese mismo hombre se descuido un día y dejando de lado sus responsabilidades, descuido sus ojos, descuido su corazón y cayó en pecado, no solo durmió con Betsabe si no que también trato de encubrir su pecado y mando matar a uno de sus hombres más leales. 

Después de algo así, parecería muy difícil encontrar perdón o encontrar una buena comunión con Dios pero… 

Si un hombre como David cayó que podríamos esperar nosotros, la verdad es que cualquier cristiano, el que sea, puede caer en pecado la Biblia dice en 1ª de Corintios 10:12 “Y el que piense estar firme mire que no caiga”, está diciendo que tanto tu como yo podemos caer en pecado y no hablo solo de pecado de inmoralidad sino de cualquier pecado. 

Cuantas veces cometemos el error de pensar que “Satanás nos hace pecar” pero la Biblia dice en Santiago 1:14 que cada uno peca cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Es por eso que cada dia sin falta debemos buscar a Dios y buscar estar cerca de El porqué todos estamos propensos a pecar. 

¿Sabes porque David no se arrepintió desde que Betsabe le dijo que estaba embarazada? La parte más difícil de levantarse siempre es reconocer que hemos caído, creemos que todo está bien, que yo puedo solucionarlo que nadie se va a enterar, pero lo único que hacemos es hacer más grande ese hoyo en el que hemos caído… 

¿Qué hizo David? 
El capítulo 51 de Salmos, es el Salmo que David escribió después de este episodio con Betsabe y Urías, cuando David finalmente reconoció que estaba mal que estaba lejos de Dios, entonces él sabía lo que necesitaba ...

51:1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
51:2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
51:4 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
51:5 He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
51:7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
51:8 Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
51:9 Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
51:11 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
51:12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
  • Vs 1 pide Misericordia
  • Vs 2 pide Limpieza
  • Vs 3-5 Reconoce su condición
  • Vs 7 Pide Purificación
  • Vs 8 Pide recobrar el Gozo
  • Vs 9 Pide que Dios olvide su pecado
  • Vs 10 Pide limpieza de Corazón y rectitud de Espíritu
  • Vs 11 Se presenta humillado delante de Dios
  • Vs 12 Pide Gozo y Sustento

¿Cuántas veces hemos caído y es tan difícil encontrar perdón?


Este es un salmo impactante, vemos el dolor y la necesidad de David, como anhelaba pureza y limpieza, ¿sabes? No importa cuánto ni como hayas caído, en Dios hay perdón, Dios restaura, creo que cualquiera que clame a Dios de esta manera con un corazón quebrantado, humillado y necesitado encontrara restauración en su vida.
Que Dios los bendiga!