Éxodo 34:27-35
Éxodo 34:29
Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del
testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de
su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.
Nos
encontramos en un pasaje del pentateuco que me impacta de una manera especial,
Moisés un gran siervo de Dios, es probablemente una de los pocos hombre que ha
podido estar en la presencia de Dios, ver su espalda y aun vivió para
contarlo.
Me llama la atención
la clase de relación que tenía Moisés con Dios, vemos como Moisés podía hablar
con Dios y obtener respuestas y como aun Dios tomaba en cuenta lo que tenía que decir, sucedia
algo interesante, vemos que el pueblo de Israel se iba tras dioses
ajenos o se quejaban y Dios le decía a Moisés: ¿sabes que Moisés? Ya me canse
de mi pueblo me voy a deshacer de este pueblo y hare de ti una nación nueva y
Moisés le respondía: no Jehová acaso ¿para esto los sacaste de Egipto? Y dice
la Biblia que Dios se ARREPENTIA de destruir a su pueblo y en otras ocasiones
era Moisés el que decía ya Señor destrúyelos y era Dios el que lo
tranquilizaba, sin lugar a dudas podemos ver que entre Dios y Moisés había una increíble
relación.
“Cristianismo
no es una religión, es una forma de vida”, una frase muy conocida por muchos
pero vivida por pocos, hemos confundido el verdadero significado de la vida
cristiana, ser cristiano es mucho más que ir a la iglesia los domingos, ser
cristiano es mucho más que decirle a los demás “soy cristiano”, ser cristiano
es mucho mas que no tomar y no fumar, ser cristiano es mucho más que hacer
buenas obras, SER CRISTIANO … significa tener una relación intima y personal
con Dios.
Moisés era
tan cercano a Dios en su relación, que su rostro aun podía reflejarlo, hoy en día
la única forma de tener esa relación es a través de la Biblia y de orar, que
tan diferente seria nuestra vida si cada día lo comenzáramos buscando a Dios,
dijo el salmista “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré
delante de ti, y esperaré.” (Salmos 5:3).
Ojala que
nuestro deseo fuera el tener ese resplandor esa luz, que solamente se encuentra
en un andar diario con Dios.
Dice la Biblia q cuando Moisés regresaba de estar en la presencia de Dios su rostro resplandecía, aun tenía que tapar su rostro con un velo. ¿Tu rostro resplandece hoy?
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